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sábado, 27 de agosto de 2016

Perdone que se lo diga...Fiodor Dostoievski







"Perdone que se lo diga otra vez, pero no puedo dejar de venir aquí mañana. Soy un soñador. Hay en mí tan poca vida real, los momentos como éste, como el de ahora, son para mí tan raros que me es imposible no repetirlo en mis sueños. Voy a soñar con usted toda la noche, toda la semana, todo el año. Mañana vendré aquí sin falta, aquí mismo, a este mismo sitio, a esta misma hora, y seré feliz, solamente, recordando el día de hoy."

Fiodor Dostoievski


domingo, 1 de noviembre de 2015

"Noches blancas" de Fiódor Dostoievski






" Hermosa era la noche..." así comienza el cuento de Dostoievski, " Noches blancas". Relato que con gran habilidad desarrolla dos historias que en un momento se entrecruzan en San Petersburgo. La de Nastenka y la del narrador del relato.

La complejidad psicológica residente en los diálogos, el profundo romanticismo del personaje principal todo hace que uno sueñe con este relato, que deguste cada una de esas noches con sublime placer como si nosotros estuviéramos viviendo esos hechos.


En esas "noches blancas " dos personas, un hombre poco sociable y una bonita joven se van a hacer compañía, se van a contar sus vidas, esperanzas y desesperanzas. Y ...No me gusta contar finales porque lo interesante de una reseña es acercar el lector a la obra , invitarlo a que la lea no darle todo digerido.

La historia se desarrolla en cuatro noches, cuatro noches en que el protagonista masculino se asomará por primera vez al amor, a la ilusión, a la tristeza. Acaso siguiendo el pensamiento de Dostoievski de que "...hay momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad " el protagonista encuentra en esas noches a toda su vida, el significado de su existencia, el perfume del Paraíso aquí en la Tierra.

Las "noches blancas" de San Petersburgo seguramente deben invitar a paseantes solitarios a vivir una historia parecida a esta y mejor tal vez.