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jueves, 8 de octubre de 2009

Herta Muller

Herta Muller es la nueva Premio Nobel de Literatura. Es una escritora que nació en Rumania, en Nitzkydorf. Novelista, poetisa y ensayista.

La literatura de Herta Müller aborda las experiencias en la Rumania de la dictadura comunista. Una crítica al sistema estatal bajo esa dictadura, al totalitarismo y a la represión.
Obras: El hombre es un gran faisán en el mundo, Tierras bajas, La piel del zorro, La bestia del corazón, Febrero descalzo, Tango opresivo,etc.
En la Rumania de Ceaucescu formó parte de un grupo de escritores de habla alemana, defensores de la libertad de expresión, el " Aktionsgruppe Banat". En 1987 se exilió a Alemania.
En sus relatos mezcla la realidad con lo ficcional ,con supersticiones y con leyendas populares. Una peculiar forma aunque no menos comprometida de abordar el dolor y la incomunicación que viven los seres humanos en los regímenes totalitarios.
En una interesante entrevista que el escritor cubano Carlos Aguilera le hace a Muller, en el año 2008, en http://www.criticabuap.blogspot.coma/ ella dice que "La literatura es un espejo de la cotidianeidad y, por ende, de la política. La política entra en la vida cotidiana y, aunque no se convierta precisamente en ésta, ella misma es ficción. Sólo se puede escribir literatura a partir de lo vivido, de la experiencia."
y continúa diciendo" En las dictaduras todo está muy desnudo, uno ve todo lo que no debe ver o aquello que en otras sociedades no está a la vista con tanta nitidez. Y uno ve también cómo repercute esto en la literatura. Sobre todo en negativo: apenas has descrito algo y ya viene la policía secreta. Es el miedo de los aparatos represivos frente a la literatura, frente a la urgencia con que se leen los libros. Y es que bajo las dictaduras las fronteras de las personas son trazadas intencionalmente y vigiladas por los aparatos represivos. Tienen una finalidad. Ésta consiste en prohibir la libertad, impedir que surja la idea de libertad. La función de esas fronteras es dañar a las personas, destruirlas psíquicamente, hacerlas dependientes del miedo, domarlas. Funciona en cada dictadura, precisamente porque éstas trabajan el día entero en esa dirección, perfeccionan cada vez más su método hasta reducirlo al absurdo, hasta que se viene abajo por sí mismo. "